
A short first-person horror game where you wander through an eerie forest using the dials of a microwave.
Revenue comes from in-game items and microtransactions, which our price-based model doesn't estimate. Copies below reflect the player base, not paid sales.
Media

About
Midnight Snack is a short and surreal first-person horror game where you wander through an eerie forest using the dials of a microwave.
Alternative and experimental control scheme.
Retro/Pixelart 3D visuals.
Short and sweet, the game takes about 30 minutes to complete.
The controls are integrated into the interface itself, modeled after the dials of a conventional microwave. The bottom dial controls the camera direction, while the top dial determines how long the player moves. Once the time has been set, the controls are locked until the top dial stops turning, so be careful.
To interact with the dials, only the mouse is required.
The player must use these unconventional controls to navigate a strange environment in search of a snack, avoiding various obstacles.
The game takes place in the protagonist's recurring nightmare.
In this nightmare, the protagonist wakes up hungry in the middle of the night, viewing the world from the perspective of a microwave.
Before reaching the kitchen, he must navigate through a dark and eerie setting, even being attacked within the dream manifestations of his guilt.
Finally, upon reaching the kitchen and opening the microwave on the table, he will find an unpleasant surprise.
Genres
Stats
Languages: English
Engagement
Reviews
Themes across 42 recent reviews and how positive each mention is. A keyword signal, not full sentiment analysis.
Reviews
Muy divertido. Si quieres una experiencia muy cortita, está genial.
los controles logran una atmósfera opresiva que te cagas. gracias a dios me lo pasé a la primera porque con el miedo que llevaba encima ni de coña lo seguía jugando. locurilla, con muchas ganas de probar el siguiente juego de los desarrolladores. 29 de mayo!!!!!!
Mikrodalga fırının kadranlarını kullanarak ürkütücü bir ormanda dolaştığınız kısa bir birinci şahıs korku oyunudur. Çerezlik.
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Trends
Concurrent players on Steam, sampled daily since tracking started.
Hours played at review time, across 42 reviews with recorded playtime.
positive critical· bar length = how often the theme comes up
Midnight Snack est un petit jeu très simple à prendre en main. En 15 minutes chrono, tu as vu l’intégralité de ce qu’il propose, et même les objectifs Steam se récupèrent en deux parties maximum. Côté “horreur”, on est plutôt sur une balade nocturne un peu étrange qu’un vrai jeu qui fait peur. À moins d’être un enfant très impressionnable ... L’ambiance n’est pas vraiment pesante, le design reste assez basique, et le “monstre”… disons qu’il a plus un potentiel de mascotte que de menace. En bref : un mini‑jeu curieux, pas désagréable, mais clairement pas de quoi faire trembler qui que ce soit.
Really short game, I love the creativity behind the game, never thought of playing "horror" game and the moving concept is by microwave. Not scary but fun "Walking" simulator, if you wanna get the last achievement you need to let the monster catch you. Liked it, wish it was longer.
polecam
Funny little game. Not scary but good concept!
ok?
Esse jogo só funciona porque ele é extremamente curto. Se ele durasse mais 10 minutos, eu ia enlouquecer por causa da mecânica principal.
Soy un gaymer de una longevidad casi mitológica (20 añitos). Algunos dicen que nací antes que los videojuegos; otros sostienen que fui testigo presencial de la invención del primer píxel. La verdad probablemente se encuentre en algún punto intermedio. He recorrido durante décadas interminables los oscuros senderos del terror digital. He atravesado mansiones embrujadas, hospitales abandonados, bosques malditos, escuelas poseídas, estaciones espaciales infestadas y pueblos donde claramente nadie había invertido un solo centavo en alumbrado público. He jugado tantos juegos de terror que ya perdí la cuenta. Completé Resident Evil cuando los controles parecían diseñados por un enemigo personal de la humanidad. Sobreviví a los horrores psicológicos de Silent Hill 2. Escapé de los encuentros cardíacos de Outlast. Me escondí de criaturas imposibles en Amnesia: The Dark Descent. Sufrí cada segundo de tensión en Alien: Isolation. Sobreviví a los animatrónicos de Five Nights at Freddy's. Crucé los pasillos de P.T. tantas veces que ya podía dibujarlos de memoria con los ojos cerrados. Y no sentí nada. Absolutamente nada. Mientras mis amigos gritaban, saltaban de la silla y lanzaban el mouse a la estratósfera, yo permanecía inmóvil. Frío. Inalterable. Como una estatua de mármol esculpida específicamente para ignorar jumpscares. Los demonios aparecían frente a mí. No pestañeaba. Las luces se apagaban. No reaccionaba. Una criatura de quince metros emergía de la oscuridad profiriendo sonidos que parecían una licuadora poseída por setenta fantasmas. Yo bostezaba. Con el tiempo me convertí en una leyenda. Los desarrolladores de terror me estudiaban. Los psicólogos me observaban. Los científicos debatían si mi sistema nervioso había sido reemplazado por una fuente de alimentación de computadora. Los cardiólogos me usaban como grupo de control para experimentos sobre el miedo. Nada funcionaba. Había derrotado al terror. Había trascendido el miedo. Era el depredador supremo de los videojuegos de horror. Y entonces... Entonces conocí Midnight Snack. Al principio no le di importancia. "Otro juego de terror", pensé. Qué ingenuo era. Qué inocente. Qué ridículamente equivocado estaba. Los primeros minutos parecían normales. Incluso me permití una sonrisa arrogante. "¿Esto es todo?", me pregunté mientras avanzaba con la confianza de quien ha sobrevivido a miles de pesadillas digitales. Pero poco a poco ocurrió algo imposible. Algo que la ciencia moderna todavía no puede explicar. Sentí una mínima punzada de inquietud. Después tensión. Después nervios. Después paranoia. Y finalmente... Miedo. Miedo genuino. Miedo auténtico. Miedo certificado por laboratorios internacionales. Por primera vez en mi vida gamer milenaria miraba las esquinas antes de avanzar. Por primera vez dudaba en abrir una puerta. Por primera vez consideré seriamente la posibilidad de esconderme detrás del monitor. Mis manos temblaban. Mi corazón realizaba una interpretación experimental de un solo de batería. Mis ancestros probablemente sintieron una perturbación en la fuerza. Los vecinos escucharon sonidos extraños provenientes de mi habitación. Un gato a tres cuadras de distancia decidió mudarse. Las leyes de la física comenzaron a comportarse de manera sospechosa. Era como si todos los cientos de miles de juegos de terror que había jugado durante mi existencia se hubieran unido en una asamblea secreta para crear una experiencia específicamente diseñada para destruir mi arrogancia. Cada paso era una negociación con el destino. Cada sombra parecía contener una amenaza. Cada ruido hacía que mi esperanza de vida disminuyera en aproximadamente seis meses. Y cuando finalmente apareció el peligro... Comprendí. Comprendí todo. Comprendí a los jugadores que gritaban. Comprendí a quienes pausaban el juego para recuperarse. Comprendí a quienes decían "no puedo seguir". Comprendí a la humanidad. Después de incontables años desafiando monstruos, fantasmas, demonios, asesinos, entidades cósmicas y horrores indescriptibles, descubrí que mi verdadero enemigo no era una criatura sobrenatural. Era Midnight Snack. No porque fuera imposible. No porque fuera injusto. Sino porque logró lo impensable. Logró hacer sentir vulnerable a alguien que creía haber agotado para siempre la capacidad de asustarse. Así terminó mi leyenda. No derrotado. No destruido. Pero sí humillado de la forma más honorable posible. Porque después de cientos de miles de juegos, millones de sustos y una cantidad absurda de horas frente a una pantalla, encontré por fin aquello que creía imposible: Un juego capaz de recordarme que el miedo seguía ahí, esperando pacientemente. Y ese juego fue Midnight Snack. Desde entonces duermo con la luz prendida. Por las dudas.
Audience
Estimated from the language of this game's reviews — a proxy for where players are, not official Steam demographics.