
Look Outside is a survival horror RPG set in a single apartment building. A mysterious event turns anyone who looks out the window into grotesque monsters, leaving the world in absolute chaos. Scavenge the building to seek food, supplies, and weapons while encountering strange characters.
Most likely between $2.1M and $5.9M. How we estimate →
Checked against 8 developer-reported games
| Store | Price | Score | Revenue · chart |
|---|---|---|---|
| Steam | $9.99 | 98% | approximately $3.5M |
| GOG | $5.99 | 94% | #162 |
Matched by title. Prices and chart positions are each store's US storefront; Epic charts worldwide. * critic score.
Cheapest copy: ≈ $2.74 on GOG · Russia (−73%). Compare 30 prices in 15 markets →
Reviews
Themes across 1490 recent reviews and how positive each mention is. A keyword signal, not full sentiment analysis.
positive critical· bar length = how often the theme comes up
Reviews
The kind of game that has you chasing all the rabbit holes to see what secrets you can find. Lots of fun, great art style and tone and unique combination of truly unsettling moments mixed in with humor and comfort. Cosmic horror is a genre is that is tough to nail, but I think this games does it justice. It gave me Area X vibes if you happen to be a fan of the book Annihilation.
A abosolute gem of a game with wonderful music
⠄⠄⠄⣠⢴⢴⡴⣤⢤⣄⠄⠄⢀⠄⣀⡤⣴⣺⡽⣯⡷⣦⣄⠄⠄⠄ ⠄⣔⢞⢝⢝⠽⡽⣽⣳⢿⡽⣏⣗⢗⢯⢯⣗⡯⡿⣽⢽⣷⣟⣷⣄ ⠄ ⠄⡗⡟⡼⣸⣁⢋⠎⠎⢯⢯⡧⡫⣎⡽⡹⠊⢍⠙⠜⠽⣳⢯⣿⣳ ⠄ ⠄⢕⠕⠁⣁⢬⢬⣌⠆⠅⢯⡻⣜⢷⠁⠌⡼⠲⠺⢮⡆⡉⢹⣺⣽ ⠄ ⠄⠄⡀⢐⠄⠄⠄⠈⠳⠁⡂⢟⣞⡏⠄⡹⠄⠄⠄⠄⠈⣺⡐⣞⣾ ⠄ ⠄⢰⡳⡹⢦⣀⣠⡠⠤⠄⡐⢝⣾⣳⣐⣌⠳⠦⠤⠤⣞⢼⢽⣻⡷ ⠄ ⠄⢸⣚⢆⢄⣈⠨⢊⢐⢌⠞⣞⣞⡗⡟⡾⣝⢦⣳⡳⣯⢿⣻⣽⣟ ⠄ ⠄⠘⡢⡫⢒⠒⣘⠰⣨⢴⣸⣺⣳⢥⢷⣳⣽⣳⢮⢝⢽⡯⣿⣺⡽ ⠄ ⠄⠄⠁⠪⠤⢑⢄⢽⡙⢽⣺⢾⢽⢯⡟⡽⣾⣎⡿⣮⡳⣹⣳⣗⠇ ⠄ ⠄⠄⠄⠁⠄⡸⡡⠑⠤⣠⡑⠙⠍⡩⡴⣽⡗⣗⣟⣷⣫⢳⢕⡏ ⠄⠄ ⠄⠄⠄⠄⢈⡇⡇⡆⡌⡀⡉⠫⡯⢯⡫⡷⣽⣺⣗⣟⡾⡼⡺ ⠄⠄⠄ ⠄⠄⠄⠄⡮⡎⡎⡎⣞⢲⡹⡵⡕⣇⡿⣽⣳⣟⣾⣳⡯⠉ ⠄⠄⠄⠄
10/10 What a chill and relaxing lofi beat to study to
AWESOMEEE GAME it's so fun and ambient and it always keeps you guessing!!!
I am disgusted at myself for buying this on sale. Clearly I should have bought it multiple times at full price. Absolutely top-tier game for those who love to explore, solve mysteries, manage resources, look at AMAZING pixel art - and above all else, enjoy tragedy, beauty, horror, and humor in equal measure. Everyone who had the pleasure of contributing to this game, from playtesters to the head dev, should never cease to be proud of the work they've done. I adore every last bit of it.
this ♥♥♥♥ way better than undertale and midtarune, by 100x i reccomend this ♥♥♥♥ with a youtube tut
[h1]Play it Blind![/h1] [i]I consider myself incredibly lucky that my only knowledge of Look Outside before picking it up was through a YouTube Short "Quick Facts" about Ratthew. And if you don't know what I'm talking about, fantastic! Go get this. More than worth the $15 dollarydoo asking price.[/i] Without digging into spoilers, [i]Look Outside[/i] is a turn-based horror RPG that was surprisingly built on RPG Maker MZ - a fact I didn't pick up on until after I'd already beaten it once! Its visual design is grossly stunning, so the only squiz of an indicator were how the combat UI and menus were laid out, and that's seriously impressive work. I won't get into pros and cons, though I will say I genuinely had zero cons. Casual mode threw my frustration with the apartment being your only savespot out the window, and still let me enjoy the tension to its fullest experience - resource management can still be surprisingly tight. Everything else had a resolution, be it a difficult brick wall or a missing piece of a puzzle. A single playthrough took me 20 hours, and with [i]multiple[/i] endings I definitely see myself restarting in the future to chew at a few more. Fair warning for jumpscares! c:
For a cheap game, this game is really long! for anyone looking to spend 2 days straight playing smth, I rec this game.
Look Outside ha sido una de mis sorpresas más gratas del año. Ya era complicado que no me llamase con fuerza la atención con su propuesta de survival horror hecho en RPG Maker y su apabullante exhibición de criaturas grotescas, y, sin embargo, no contaba con la cantidad casi absurda de posibilidades que esconde en sus deformes entrañas. Este videojuego es mucho más vasto y profundo de lo que aparenta, con un encanto único y un carisma rebosante que convierte las interacciones del jugador con el entorno en unas de lo más genuinas. Comedia, tragedia, perturbación, esperanza, incomodidad, calidez, todo en uno, sin necesidad de caer en el sadismo fácil para transmitir su terror. Gracias a su situación de desempleo, el apocalipsis ha pillado a Sam aún durmiendo. Una vez se despierta, me meto en su piel y gano el control de sus movimientos. Lo que más me intriga es la ventana que se ubica en el centro de la pantalla, cubierta por una cortina que no evita que unos tímidos rayos de luz se asomen a través de ella. El juego se llama Look Outside, ¿no? ¡El título es un comando en sí mismo! En ese momento una voz al otro lado de la pared me insta a asomarme, y segundo después se retracta alegando que es una mala idea. Pues claro que es una idea horrible, es a todas luces una trampa. Es como si me pusieran delante el botón rojo más apetecible del universo y me pidieran que no lo pulsase —y que en ese mismo ejercicio residiera el truco—. Como es evidente, acabo de empezar la partida y no tengo mucho que perder, así que sin pensármelo demasiado lo primero que hago es mirar al exterior. Entonces, en el espacio de un único segundo, veo cómo el rostro de Sam parece derretirse y despegarse hacia arriba, en dirección a algo que en ningún momento se muestra. Me he asomado, pero sigo sin saber qué ocurre ahí afuera. No he visto el supuesto evento catastrófico sobre el que se va a centrar el videojuego, sino las consecuencias a la exposición de lo que sea que reside en el cielo a través de Sam. Game over, reza la pantalla. Me está bien empleado, aunque, a cambio, sé que me va a esperar un terror cósmico del bueno. Comienzo de nuevo con más preguntas aún. Sea lo que sea que esté pasando más allá de los muros del edificio es un fenómeno capaz de convertir a la gente en monstruos grotescos y arrebatarles su cordura. En la calidez del apartamento cutre de Sam puedo mantenerme a salvo e incluso fingir normalidad hasta cierto punto. Que esté teniendo lugar una catástrofe de dimensiones descomunales no es ningún impedimento para que me ponga a experimentar con mis habilidades culinarias, me dé una ducha relajante, me lave los dientes o dedique un par de horas a jugar a videojuegos. Es una sensación un tanto extraña, la irrupción de lo sobrenatural en la cotidianidad. El mundo parece que se acaba mientras sigo con la misma rutina de siempre. Bueno, salvo por los agujeros de la pared por los que se asoma la vecina a charlar de vez en cuando, pero eso es otra historia. A pesar de todo, incluso sabiendo que no me espera nada bueno al otro lado de la puerta principal, termino cruzándola más temprano que tarde. Lo que hay fuera de las cuatro paredes reconfortantes del piso de Sam casi parece otro plano de la realidad, un bloque de viviendas en un estado irreconocible, donde los rostros que una vez saludaron en el rellano ahora a duras penas parecen humanos. Hay que buscar equipamiento para que Sam pueda defenderse de los “monstruos” (o más bien sus vecinos), medicinas para curarse las heridas, comida para sobrevivir, recursos varios para elaborar utilidades y herramientas, comodidades como jabón y pasta de dientes, un poco de dinero por si aún es posible comprar algo… Bajo esa justificación se fuerza a explorar el edificio, con cada incursión yendo un poco más lejos que en la anterior. Ni siquiera se permite guardar partida si no se ha vagado lo suficiente por zonas nuevas. Siempre está presente la amenaza de muerte, pues el peligro acecha tras cada vuelta de esquina. Sin embargo, por los pasillos no sólo moran seres con sed de sangre, ya que también quedan personas que han tenido la suerte de no haber tenido contacto con el exterior y otras completamente transformadas que aún conservan su lucidez. Es decir, potenciales aliados. Aunque, amigos o no, jamás aparecen sin una trama satisfactoria o, como mínimo, interesante. Puede parecer un poco raro afirmarlo, pero Look Outside, obviando sus diseños grotescos y escenas cruentas, resulta un videojuego bastante acogedor. Aquí no sólo hemos de sobrevivir a los horrores, también podemos hacer un montón de amigos súper peculiares, darles besitos, montar campañas de rol, adoptar a un bebé monstruosamente repulsivo y jugar con él al cucú-tras, que nos obliguen a limpiar la casa, dar pie a la creación de una sociedad de cucarachas mutantes, ir al infierno (en coche), llevar la colada a una vecina, escuchar teorías conspiranoicas sobre los pájaros, coquetear con plantas… Y prácticamente todo es opcional. En este aspecto, Look Outside me recuerda mucho a Caves of Qud y a Fear & Hunger —sin la absurda complejidad del primero ni la crueldad del segundo—, con su abanico casi infinito de posibilidades y desenlaces que causa que dos partidas puedan ser muy diferentes entre sí dependiendo de cómo se hagan las cosas o si se hacen siquiera. Eso sí, de lo que nadie se salva es del repertorio de bobadas encantadoras, y lo digo en el mejor de los sentidos. Además, su comedia no le resta mérito al excelente manejo del terror cósmico, un género que siempre es muy difícil trasladar a un medio visual. Todo lo que Look Outside se propone lo ejecuta con maestría. Incluso su combate, si bien es el típico por turnos basado en tipos de daño y estados alterados, ha sabido muy bien imponer su propio lenguaje para fundirse en el resto de mecánicas sin sentirse algo aparte. Digamos que tiene su propio toque, con oportunidades tanto para dañar como para crear una vía para la comprensión mutua, porque no creo que sea accidental que las peleas y los diálogos compartan interfaz; además, a pesar de que el fin del mundo es algo terrible, no podemos permitir que nos arrebate las cosas bonitas que todavía pueden surgir. No he hecho todo lo que hay disponible aún porque la cantidad de bifurcaciones en el camino es inmensa. Este videojuego ha resultado ser descomunal, mucho más de lo que me imaginaba, y a pesar de que he conseguido un buen surtido de finales para darme por satisfecha de momento y cesar las sesiones-atracón, se me ocurre ahora mismo un buen puñado de cosas que me quedan por probar. No me cabe duda de que seguiré jugando de vez en cuando, aunque sea para ver a todos los aliados que se me han metido en casa cuales okupas o para mimar a Lenteja, mi bebé rata. Durante todas las horas que he invertido en Look Outside le he cogido un gran cariño a todo el mundo y no me he aburrido ni por un segundo. Es un videojuego con la habilidad de mostrar la infinitud del cosmos y la consecuente insignificancia de la humanidad al mismo tiempo que enaltece las cosas más pequeñas de la vida diaria como algo de gran valor, y encima lo hace mientras suena una de las bandas sonoras más destacables del año.