
Cuphead is a classic run and gun action game heavily focused on boss battles. Inspired by cartoons of the 1930s, the visuals and audio are painstakingly created with the same techniques of the era, i.e. traditional hand drawn cel animation, watercolor backgrounds, and original jazz recordings.
Most likely between $37.8M and $107.1M. How we estimate →
Checked against 8 developer-reported games
| Store | Price | Score | Revenue · chart |
|---|---|---|---|
| Steam | $19.99 | 96% | approximately $63M |
| PlayStation | $19.99 | 90% | — |
| Xbox | $19.99 | 90% | — |
Matched by title. Prices and chart positions are each store's US storefront; Epic charts worldwide. * critic score.
Cheapest copy: ≈ $1.36 on Xbox · Türkiye (−93%). Compare 31 prices in 15 markets →
Reviews
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Reviews
jogo feito para você ter problemas mentais (que nem o meu amigo que se relacionou com uma demissexual)
muito foda super recomendo pra quem ama desafios de verdade
Masterpiece.
8.5/10 indie game must get
哪里可以找代打?打了五个小时都没过三头龙那关,比我打第五人格四人开门战被四抓还红温,真是越玩越年轻,不知道为什么感觉脸红红的。
💤💤💤💤💤💤
I came into this game so ass but the progression is actually really smooth. You start of thinking "No it's too much." But after a while it becomes so much easier. If I could I would buy this again.
Es como ser mi abuelo cuando me dijo que macheteo al diablo en el cerro 10/10
Cuphead es uno de esos juegos que, desde que lo ves por primera vez, sabes que es diferente. Inspirado en las caricaturas clásicas de los años 30, todo está dibujado a mano con una estética espectacular: personajes llenos de personalidad, escenarios animados constantemente y unas peleas contra jefes que parecen sacadas directamente de una caricatura antigua. La historia es sencilla, pero funciona perfectamente para acompañar la aventura. Cuphead y Mugman, después de meterse en problemas por una apuesta en el casino del Diablo, terminan teniendo que enfrentarse a una gran cantidad de enemigos para pagar su deuda. A partir de ahí comienza una aventura llena de jefes, islas por explorar y contratos que conseguir. Una jugabilidad sencilla, pero muy exigente A primera vista, los controles parecen bastante simples: correr, saltar, disparar, esquivar y hacer parries. El problema es que hacer todo esto correctamente mientras un jefe llena la pantalla de ataques es otra historia. Cada jefe tiene sus propios patrones, transformaciones y trucos. No basta con disparar sin parar; hay que observar, aprender y reaccionar. La dificultad puede ser bastante frustrante al principio, pero el juego consigue que cada derrota se sienta como una oportunidad para mejorar. Y cuando finalmente derrotas a ese jefe que te llevaba una hora haciendo sufrir... La satisfacción es increíble. Además, se puede jugar en cooperativo local, lo que hace que la experiencia sea todavía más divertida. Aunque también puede ser una excelente manera de poner a prueba una amistad. Una presentación espectacular Uno de los mayores puntos fuertes de Cuphead es su apartado artístico. No es simplemente un juego con gráficos "retro": realmente intenta recrear la sensación de las animaciones clásicas, con movimientos exagerados, expresiones caricaturescas y una enorme cantidad de detalles. Y la música merece una mención aparte. La banda sonora basada principalmente en jazz, swing y big band encaja perfectamente con cada escenario y combate. Hay jefes que probablemente recuerdes tanto por su dificultad como por la canción que los acompaña. The Delicious Last Course Y luego está The Delicious Last Course, el DLC, que para mí es mucho más que contenido adicional. Añade una nueva isla, nuevos jefes, nuevas armas y amuletos, además de introducir a Ms. Chalice, que aporta nuevas mecánicas y una forma diferente de afrontar los combates. Los nuevos jefes mantienen el nivel de calidad del juego original y, en algunos casos, incluso consiguen ser todavía más creativos y espectaculares. El DLC también demuestra que los desarrolladores entendieron perfectamente qué hacía especial a Cuphead y supieron ampliar la experiencia sin cambiar su esencia. ¿Vale la pena? Definitivamente. Cuphead no es un juego para jugar con prisas. Es una experiencia basada en aprender de los errores, memorizar patrones y mejorar poco a poco. Puede llegar a ser frustrante, pero esa dificultad es precisamente una de sus mayores virtudes. Entre su espectacular dirección artística, la música, los jefes, el cooperativo y la enorme cantidad de personalidad que tiene cada rincón del juego, es fácil entender por qué se ha convertido en uno de esos títulos que dejan huella. Y con The Delicious Last Course, la experiencia queda todavía más completa. Una auténtica obra de arte, desafiante hasta decir basta y tremendamente divertida.
важко грається неприємно